
Arcón y silla pertenecientes a Aimé Bonpland.
Museo de Ciencias Naturales "Amado Bonpland". Corrientes
El legado escrito de Bonpland
El 11 de mayo de 1858, a los 85 años, Aimé Bonpland murió en Santa Ana.
Luego de que Alexander von Humboldt diera a conocer la noticia en julio,
la Academia de Ciencias de Francia,
con el auspicio de los profesores del Museo de Historia Natural de París,
reclamó los papeles y las colecciones que el naturalista había reunido
durante sus largos años de trabajo.
Por intermedio del párroco Jean-Pierre Gay (amigo personal del naturalista francés),
la familia de Bonpland entregó una parte del archivo que conservaba en su poder,
con la excepción de papeles personales y otros que no creyó conveniente ceder.
Los manuscritos llegaron al Museo de Historia Natural en diciembre de 1859.
Estaban divididos en registros de diagnósticos botánicos, listas de semillas,
un catálogo de geología, notas de viaje, notas variadas sin conclusión, datos industriales,
y correspondencia en francés, portugués y español.
Los libros y los papeles con diversas anotaciones que formaban parte de la documentación reunida por el naturalista y que no fueron enviados a Francia
son los que hoy atesora el Museo de Farmacobotánica “Juan Aníbal Domínguez”.











